<p>Tres fotógrafos españoles han sido distinguidos en la última edición del <strong>World Press Photo</strong>, el concurso más prestigioso de fotografía periodística a nivel global. <strong>Brais Lorenzo</strong> (Ourense, 1986), ha ganado el <strong>World Press Photo 2026</strong> en la categoría de <strong>Reportaje Gráfico de la región Europa</strong>, con <i><strong>Tierra quemada</strong></i>, un proyecto sobre los incendios forestales en Galicia el último verano, cuando ardieron más de 200.000 hectáreas en la que fue la peor temporada de incendios que ha vivido España en tres décadas; <strong>Luis Tato</strong> (Ciudad Real) lo hace en la categoría de <strong>Reportaje Gráfico de la región de África</strong>, con <i><strong>Las protestas de la Generación Z en Madagascar</strong></i>, sobre los levantamientos estudiantiles en esta nación motivados por la deficiencia de los servicios públicos, la corrupción y las dificultades económicas; y <strong>Diego Ibarra Sánchez</strong> (Zaragoza, 1982), en la categoría de Proyecto a Largo Plazo de la región de Asia Occidental, Central y del Sur, con <i><strong>Una educación secuestrada</strong></i>, documentando en nueve países cómo la infancia que sufre guerras ve privado su derecho a la educación.</p>
El fotógrafo colaborador de Efe Brais Lorenzo se alza con el World Press Photo europeo por su cobertura de los incendios que asolaron Galicia el pasado verano
Tres fotógrafos españoles han sido distinguidos en la última edición del World Press Photo, el concurso más prestigioso de fotografía periodística a nivel global. Brais Lorenzo (Ourense, 1986), ha ganado el World Press Photo 2026 en la categoría de Reportaje Gráfico de la región Europa, con Tierra quemada, un proyecto sobre los incendios forestales en Galicia el último verano, cuando ardieron más de 200.000 hectáreas en la que fue la peor temporada de incendios que ha vivido España en tres décadas; Luis Tato (Ciudad Real) lo hace en la categoría de Reportaje Gráfico de la región de África, con Las protestas de la Generación Z en Madagascar, sobre los levantamientos estudiantiles en esta nación motivados por la deficiencia de los servicios públicos, la corrupción y las dificultades económicas; y Diego Ibarra Sánchez (Zaragoza, 1982), en la categoría de Proyecto a Largo Plazo de la región de Asia Occidental, Central y del Sur, con Una educación secuestrada, documentando en nueve países cómo la infancia que sufre guerras ve privado su derecho a la educación.
Los trabajos ganadores de esta edición se centran en algunos de los desafíos más urgentes del mundo actual: la política, las cuestiones de género, la migración, los conflictos globales y la crisis climática. Esta última tiene un alcance global que queda evidenciado por las historias seleccionadas, que van desde Los Ángeles hasta Filipinas, México y Noruega. Al mismo tiempo, destaca la fuerza de la acción cívica y la defensa de los derechos sociales, a través de imágenes de protestas en Estados Unidos y de movimientos sociales liderados por mujeres en Guatemala y Kenia, informa la organización en una nota difundida a los medios.
La Fundación Photographic Social Vision, que este año cumple 25 años defendiendo la fotografía documental como una vía para construir una sociedad más consciente y mejor informada, organiza la exposición World Press Photo 2026 por vigesimosegundo año consecutivo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, con la colaboración principal de la Fundación Banco Sabadell. La muestra de fotoperiodismo y fotografía documental más prestigiosa del mundo se podrá visitar del 6 de noviembre al 13 de diciembre.
El World Press Photo 2026 ha contado con la participación de 3.747 fotógrafos de 141 países y 57.376 fotografías. De los 42 ganadores regionales, 31 son locales de la región donde captaron sus relatos. El próximo 23 de abril se dará a conocer el World Press Photo del Año, elegido entre los ganadores regionales.
Brais Lorenzo, fotógrafo colaborador de la agencia Efe y flamante ganador del World Press Photo 2026 europeo, asegura que exactamente esta es la distinción que todo fotoperiodista «sueña tener algún día». Por tanto, siente orgullo por haberlo conseguido y la necesidad de dedicárselo a su padre, Xoán Pablo, que falleció el pasado viernes.
«Me gustaría dedicárselo a él y ojalá pudiese haberlo disfrutado y celebrado con su compañía», dice en declaraciones a Efe al recordar a ese laureado empresario del sector del vinagre y contar acto seguido que el día de la serie fotográfica merecedora de la prestigiosa distinción estuvo con su progenitor en la bodega de él editando.
«Él estaba currando en lo suyo y yo venía del incendio. Y como tiene WiFi, pues estuvimos compartiendo», apunta Lorenzo hijo sobre aquella dura jornada en la que el fuego campaba a sus anchas por O Ribeiro, en Ourense, que es el lugar al que se refiere.
Lorenzo, aunque con una confesa sensación agridulce por el difícil momento personal, está satisfecho por el hecho de haber conseguido este galardón y con ello dar visibilidad a un problema que cada verano afecta a su tierra. «Este tipo de reconocimientos ayudan a poner el foco en los temas, en las historias que contamos. Se va a hablar a nivel internacional de la peor oleada de incendios de la historia de Galicia. Y eso es lo que importa, porque usualmente se habla de esto cuando se produce pero ya después se olvida».
En su opinión, «hemos aprendido entre poco y nada», por lo que intuye que el próximo verano la zona volverá a quedar a merced de la «meteorología» y de las consecuencias que puedan acarrear las altas temperaturas habituales.
«Duele, duele la emergencia, duele ver sufrir, duelen las aldeas abandonadas y despobladas… Uno no se acostumbra a fotografiar incendios«, reconoce, y aunque la experiencia y los «códigos» le permiten saber moverse, cree que cada vez es más difícil calcular los riesgos.
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