Urtasun propone que el pago de gastos de envío sea obligatorio al comprar libros online en España para que las librerías compitan con Amazon

El Ministerio de Cultura está estudiando una nueva medida para frenar la caída de ventas de las librerías físicas. Aunque en España el porcentaje de venta en estos espacios aún dobla el de la compra online (56% frente al 24%), en el último barómetro se aprecia una ligera caída de un 4% entre 2024 y 2025. Es por eso que en el departamento que dirige Ernest Urtasun se está planteando replicar el modelo francés y hacer obligatorio el pago de gastos de envío cuando se compren libros en plataformas digitales.

 El Ministerio estudia aplicar un modelo que se está desarrollando ya en Francia, donde hay una tasa de tres euros a la compra de libros en plataformas  

El Ministerio de Cultura está estudiando una nueva medida para frenar la caída de ventas de las librerías físicas. Aunque en España el porcentaje de venta en estos espacios aún dobla el de la compra online (56% frente al 24%), en el último barómetro se aprecia una ligera caída de un 4% entre 2024 y 2025. Es por eso que en el departamento que dirige Ernest Urtasun se está planteando replicar el modelo francés y hacer obligatorio el pago de gastos de envío cuando se compren libros en plataformas digitales.

Desde el Ministerio entienden que ese modelo hace que sea «más beneficioso acudir a una librería» que comprar libros online por una simple cuestión de precio. En este momento, en España, el modelo que se aplica es el de precio fijo, es decir, el que establece el editor o importador y que, por ley, tiene que situarse entre el 95% y el 100% del fijado. Pero en los gastos de envío cada vendedor pueda fijar si decide aplicarlos o no.

Desde el año 2023, Francia ha aplicado una ley que obliga al pago de una tasa de tres euros en la compra de libros cuyo precio sea inferior a 35 euros. Esa fue una medida que el Gobierno galo aplicó para acabar con un vericueto legal que usaban Amazon y FNAC y favorecer a las librerías independientes frente a los gigantes online. Desde 2014, en Francia, estaba prohibida la entrega gratuita de libros, pero los operadores digitales cobraban la cifra simbólica de un céntimo, que en realidad era un forma de entregarlos gratis. En España, esos gastos de envío son gratuitos en ambos casos.

«Es verdad que hay un cambio de hábitos de consumo. A pesar de que el mercado de ventas ha aumentado, la cuota de las librerías independientes se ha reducido un poco», ha asegurado Urtasun este jueves en una intervención en la Cadena Ser, coincidiendo con el Día de Sant Jordi. El ministro ha incidido en que «las miles de librerías» que se reparten por todo nuestro país son «centros culturales que hay que preservar para que continúen» porque «la experiencia» de acudir a una librería «nunca será igual» que recurrir al comercio online

El sector del libro vive en estos momentos una de sus mejores épocas en nuestro país con lo que se ha dado en llamar el «Spanish Phenomenon», tal y como se explica en un reportaje de este diario. Los índices de lectura se han disparado, las ventas de ejemplares siguen subiendo y la publicación de nuevos títulos también va al alza. La jornada de Sant Jordi es un buen ejemplo de ello, marcando récords año tras año. En 2025, durante ese día, se vendieron más de dos millones de libros en Cataluña y se facturaron 26 millones de euros, el 20% de lo que las librerías venden en todo el año.

La Feria del Libro de Madrid, aún con unas cifras inferiores, se acercó a los 600.000 ejemplares vendidos y los 10 millones de facturados. Según el Informe de Comercio Interior de la Federación de Gremios de Editores, son más de 210 millones de euros los que factura ahora mismo al año la industria editorial en España y en 2024, a falta de las cifras oficiales de 2025, se publicaron 87.542 títulos nuevos, siendo el tercer país europeo que edita más novedades pese a contar con una población muy inferior a otras potencias europeas como pueden ser Francia e Italia.

 Noticias de Cultura

Recomendación