Aún había algunos charcos en el suelo de los escenarios Estrella Damm y Revolut cuando, alrededor de las 18:00 horas, algunos tímidos rayos de sol daban la bienvenida a los asistentes de la segunda jornada del Primavera Sound Barcelona. La zona ya estaba preparada para acoger nuevos conciertos, pero el recelo acerca del mal tiempo aún flotaba en el ambiente. Aunque la organización ha decidido devolver el dinero de las entradas del jueves por la cancelación de las actuaciones de Massive Attack, Doja Cat y Bad Gyal (no así de los abonos) y la previsión meteorológica no amenazaba con más lluvia, los planes no siempre salen bien, sino fatal, como se pudo ver la noche anterior.
Addison Rae, Rilo Kiley o Slowdive fueron las grandes protagonistas de una segunda jornada en Barcelona mucho más tranquila en el plano meteorológico, sin la amenaza de las lluvias del viernes
Aún había algunos charcos en el suelo de los escenarios Estrella Damm y Revolut cuando, alrededor de las 18:00 horas, algunos tímidos rayos de sol daban la bienvenida a los asistentes de la segunda jornada del Primavera Sound Barcelona. La zona ya estaba preparada para acoger nuevos conciertos, pero el recelo acerca del mal tiempo aún flotaba en el ambiente. Aunque la organización ha decidido devolver el dinero de las entradas del jueves por la cancelación de las actuaciones de Massive Attack, Doja Cat y Bad Gyal (no así de los abonos) y la previsión meteorológica no amenazaba con más lluvia, los planes no siempre salen bien, sino fatal, como se pudo ver la noche anterior.
La tarde del viernes estuvo protagonizada por voces femeninas potentes y de rango de edad muy amplio. Algunas debutantes como Las Petunias, uno de los grupos españoles con más potencial del momento gracias a bombas como Marcelo Criminal y Poeta en NY o Newdad, banda irlandesa con dos álbumes de recorrido, Madra y Altar. Se nota que las segundas han aprobado con buenas notas el máster de la escuela del grunge y el shoegaze, con temas como Pretty,Sickly Sweet o la rabiosa -aunque potente, el registro de Julie Dawson es azucarado- Roobosh, con la que cerraron el concierto. Minutos después, tomó el relevo de la programación Rachel Goswell junto al resto de otros shoegazeros de pro, Slowdive, uno de esos grupos que ya son habituales en el cartel del festival (es la cuarta vez que pasan por el Fòrum). La atmósfera etérea y melancólica parecía hecha a medida para el atardecer con canciones como Crazy For You, Slomo, Sugar For The Pill o When The Sun Hits.
Jenny Lewis salió al escenario que la jornada previa había abarrotado Gesse pese al tormentón que empapó a todos los presentes, incluida a la banda, para seguir con la liga de las lideresas del Primavera. Ataviada con un vestido baby doll y unas merceditas, recordó lo vacuo de la discusión desatada a partir de los últimos looks usados por Olivia Rodrigo, en la misma línea de estilo: el prejuicio está en la mirada que juzga, no en un vestuario que reivindica el derecho de las mujeres a ponerse la ropa que quieran. Con la voz portentosa que la caracteriza, desgranó clásicos como Dreamworld, I Never, Silver Lining -con un breve inciso para expresar «qué gran festival, estuvimos aquí en 2013, hace mucho tiempo»-, With Arms y, por supuesto, Portions. Puede que no hubiese tanta gente como la que convocó Cameron Winter con su banda, pero es seguro que los corazones de los presentes vibraron con cada nota.
Si hubiese habido un código de vestimenta tácito para este viernes habrían sido las prendas de color negro de los fanáticos de The Cure, dispuestos a aguantar las tres horas de sesión que les tenía preparada Robert Smith. Pero antes de su esperada aparición hubo tiempo para otra súper estrella, quizá para otra generación diferente a la que acudió en masa para ver al despeinado y muy maquillado británico, que cada vez se parece más a su parodia del Celebrities de Muchachada Nui (hecha con mucho cariño, seguramente). Addison Rae, que alcanzó la fama gracias a miles de reproducciones en TikTok con su pop acelerado y pegajoso, tiene el espíritu de diva que caracteriza a otras artistas como Sabrina Carpenter, salvando las distancias.
Las pantallas (verticales, preparadas para las redes sociales, obviamente) enfocaron su salida al escenario con un look de bailarina con tutú excesivo (que un poco más tarde desapareció) y corpiño, una prenda casi obligatoria para las artistas de su cuerda en estos tiempos. Ahí empezó una cascada de temas como Diet Pepsi o Fame Is a Gun que enloquecieron a su muy nutrido fandom, sobre todo cuando se tiró al público con la canción Von Dutch, su colaboración con Charli xcx en el álbum Brat. Un aperitivo curioso para los seguidores de los más introvertidos The Cure, que pese a la oscuridad de sus atuendos, brillaban de su ilusión antes de escuchar los primeros acordes de A Forest o Boys Don’t Cry.
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