Como tantos, lo primero que pensé al enterarme de que Carlos Alsina salía del tramo más influyente de su programa es que era un reajuste ideológico de la cadena o un paso intermedio en su crónicamente rumoreada marcha a la SER. Los periodistas siempre creemos que todo lo que ocurre en la profesión es más enrevesado de lo que es. Nos hace sentir importantes asegurar que nos castigan por lo que escribimos o defendimos aquella vez o que nuestro destino se decide en complejísimos entramados empresariales, en lugar de asumir que, sencillamente, somos intercambiables y lo que de verdad importa son las cabeceras o el logo del micrófono.
Con la educación que le caracteriza, apenas disfrazó un mensaje muy claro y muy sano: «Estoy hasta los cojones de madrugar y de trabajar». Olé tú
Como tantos, lo primero que pensé al enterarme de que Carlos Alsina salía del tramo más influyente de su programa es que era un reajuste ideológico de la cadena o un paso intermedio en su crónicamente rumoreada marcha a la SER. Los periodistas siempre creemos que todo lo que ocurre en la profesión es más enrevesado de lo que es. Nos hace sentir importantes asegurar que nos castigan por lo que escribimos o defendimos aquella vez o que nuestro destino se decide en complejísimos entramados empresariales, en lugar de asumir que, sencillamente, somos intercambiables y lo que de verdad importa son las cabeceras o el logo del micrófono.
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