«Dejé de querer hacer música porque siempre era más de lo mismo»

<p>Entre el caudal de estrellas de quita y pon que hipotecan su talento para hacer una canción -¡sólo una!- que se mantenga en las listas de éxitos el máximo tiempo posible, que no suele ser demasiado, de vez en cuando sorprende al público un alud de honestidad que engancha, precisamente, por alejarse del boato y tener como epicentro el arte en lugar del éxito.</p>

Seguir leyendo

 El cantante mexicano, ganador de un Grammy Latino, acumula cerca de 30 millones de oyentes mensuales en Spotify que lo convierten en propulsor de la música regional de su país. Ahora presenta su nuevo álbum ‘Boca Chueca’. Actuará en el Wizink Center de Madrid el 31 de octubre  

Entre el caudal de estrellas de quita y pon que hipotecan su talento para hacer una canción -¡sólo una!- que se mantenga en las listas de éxitos el máximo tiempo posible, que no suele ser demasiado, de vez en cuando sorprende al público un alud de honestidad que engancha, precisamente, por alejarse del boato y tener como epicentro el arte en lugar del éxito.

La frescura del cantante mexicano Carín León (Hermosillo, 1989) destaca entre los exponentes de la música regional de su país. Acumula cerca de 30 millones de oyentes mensuales en Spotify, el año pasado su disco Colmillo de leche se alzó con el Grammy Latino a mejor álbum de música norteña y ahora, en el Hotel Santo Mauro, el artista presenta su nuevo trabajo, Boca Chueca, un contraataque a las críticas y los desprecios de la opinión pública.

«Boca Chueca tiene que ver con todo lo que los artistas, antes de serlo, nunca pensamos que vendría. Nosotros soñábamos con la fama, el dinero, el reconocimiento… Gracias a Dios te das cuenta de que esas son cosas muy triviales y que lo más importante es la música«, dice el cantante, de nombre real Óscar Armando Díaz de León.

El disco cuenta con colaboraciones con artistas como Kane Brown, Bolela, Pepe Aguilar o Leon Bridges. Enlazando su voz con la de otros Carín León ha llevado la música regional mexicana a lo más alto. Incorpora elementos del soul, del rock, del country o, incluso, del reguetón, para crear un concepto de música norteña muy personal. «Eso hace de mi trabajo algo más único que nunca y me ha llevado a un lugar muy importante sin querer emular a nadie«, dice. Para este artista la autenticidad en el proceso creativo es imprescindible.

Aunque se clasifique su música bajo la etiqueta del regional mexicano, el artista (como tantos otros) rehúye este encasillamiento de su arte: «La música mexicana es muy variada, hay distintas influencias. Yo estoy tratando de mover otras fibras para que nuestro arte, en cierta manera, tome otro rumbo», expresa el cantante.

A raíz de sus actuaciones en el late night estadounidense que presenta Jimmy Fallon y en los festivales de Stagecoach y Coachella, León fue objeto de burlas y mofas en internet: «Tuerzo mucho la boca al cantar, de ahí viene Boca Chueca, de boca torcida», explica. «Pero en lugar de sentirme bobo por ello, ante imitaciones o exageraciones de mi gesticulación, me di cuenta de que mi marca es muy fuerte«, expresa orgulloso. Lejos de hundirlo, las críticas lo impulsan a dar más de sí: «Si sólo recibes comentarios positivos, nomás son tus tías y tus primas», bromea.

«Hermosillo va a ser la próxima potencia de la música latina»

El sello de Carín León y la cultura mexicana inundarán el Wizink Center de Madrid el 31 de octubre de este año. «Nunca estuvo en nuestros sueños», confiesa el mexicano visiblemente emocionado. «Queremos traer todo el universo de Boca Chueca, hacer una fiesta muy mexicana a través del palenque». El escenario se transformará en una tarima propia de las peleas de gallos mexicanas donde «tienes a la gente muy cerquita y te contagias de ese rollo íntimo y muy cool», explica León.

-En un tiempo en el que el reguetón copa las listas de éxitos, ¿por qué hacer música regional?

-La monotonía de la industria me aburre. Dejé de querer hacer música porque siempre era más de lo mismo. Todo el que tiene un lugar en esta industria quiere seguir reproduciendo la misma fórmula, pero no es necesario seguir la tendencia. Hay que poner algo de corazón, sobre todo si uno es original y diferente. Si todos los artistas volteamos a un lado y miramos de dónde venimos, nuestras raíces y nuestra cultura, veremos que hay mucho que explotar, mucho que todavía no se ha visto.

El cantante está convencido de que su misión en esta industria es reforzar un género que durante años estuvo marginado en la recámara musical. «No es una misión para mí solo», indica. Pero tampoco alberga dudas de que su Hermosillo natal vaya «a ser la próxima potencia de la música latina«.

Hay una parte de los artistas mexicanos, en ocasiones mancillada ante el rumoreado contacto con el narcotráfico, que dista mucho del concepto de Carín León, como él mismo explica: «Esos rumores tienen que ver con las letras. A mí me tocó cantarlas en algún momento, pero no eran mi fuerte. Uno siempre puede estar en contacto con quién sea, pero siempre tratamos de mantener la música libre de cualquier situación que le pueda afectar».

«Mi música está muy tocada por España«, cuenta León. Al principio de su carrera, los matices flamencos que incorporaba a su vocalización despertaron a las voces críticas con su estilo musical. «Gracias a C. Tangana aprendí que la música popular puede tener contenido y puede ser de calidad. El Madrileño no suena falso ni a intento fallido. Creo que hay un antes y un después de ese disco en la música popular y de Latinoamérica», dice. Probablemente, Boca Chueca y Carín León, supongan un antes y un después para la música mexicana. Todo está por ver.

 Cultura

Recomendación