Hans Zimmer tilda de «vergüenza» que no emitan el premio a Mejor Banda Sonora: «No ignoren a los compositores»

<p>Fueron unas breves declaraciones antes del comienzo de una gala de los <a href=»https://www.elmundo.es/e/gl/globos-oro.html» target=»_blank»><strong>Globos de Oro</strong></a> de la que ni siquiera saldría victorioso, pero las palabras de <strong>Hans Zimmer</strong> llegaban cargadas de intención y, como era de esperar, han levantado ampollas. </p>

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 En una entrevista previa a la gala, en la que no salió galardonado, el compositor de la banda sonora de F1 reivindicó un trabajo poco valorado en el que «ni se duerme ni hay fines de semana»  

Fueron unas breves declaraciones antes del comienzo de una gala de los Globos de Oro de la que ni siquiera saldría victorioso, pero las palabras de Hans Zimmer llegaban cargadas de intención y, como era de esperar, han levantado ampollas.

Angelique Jackson, reportera de Variety, interceptaba al legendario compositor -autor de bandas sonoras tan memorables como El Rey León, Gladiator, Piratas del Caribe y la trilogía de El Caballero Oscuro– en la alfombra roja para conversar sobre su pericia al poner música a las carreras de coches en F1, la cinta de Joseph Kosinski por la que estaba nominado. Zimmer relataba toda una vida de amistad con Lewis Hamilton y su experiencia anterior con Jerry Bruckheimer en Días de trueno (1990).

«Me sentaba con Lewis a charlar, a intentar comprender qué se siente al estar dentro de esos coches. Básicamente, lo que hice fue escribir una partitura para él», contaba, y evocaba aquellas sesiones en las que el equipo de la película escuchaba la música e iban definiendo los sonidos. «Su principal objetivo era que no me pusiera en plan alemán oscuro», bromeaba.

Y entonces, llegaba la crítica, también envuelta en amabilidad y sonrisas. «No veremos hoy si le premian porque los Globos de Oro no van a emitir el galardón a mejor banda sonora…», anticipaba la periodista. «Así no tendré que hacer un discurso loco y avergonzar a la humanidad tal como la conocemos», contestaba Zimmer entre risas.

Ya más serio, procedía a una doble respuesta: «Como compositor, me parece una vergüenza no honrar a mis compañeros, que trabajan tan duro para convertirse en una voz, en el último participante de una película que da el tono, que ayuda a navegar el contenido emocional de la historia», lanzaba el músico. «Como alguien que lleva toda la vida haciendo películas sé todos los que trabajan en este mundo se esfuerzan al máximo, no duermen ni un segundo, aquí no hay fines de semana. A veces mis hijos se preguntan quién soy; llego a casa y llaman a la policía», añadía Zimmer.

Y concluía: «Creo que el trabajo siempre debe ser reconocido… Este año es fantástico para los compositores; no los ignoren, sin ellos no habría películas«.

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