La odisea para ver ‘La Odisea’ en IMAX 70 mm, como Nolan la imaginó: 345 kilómetros hasta Francia y entradas a 29,90 euros

Único en Francia reza la pantalla, ligeramente curva, antes de que empiece la película. El Pathé Odysseum de Montpellier presume de ser uno de los tres cines de la Europa continental (Reino Unido tiene otros tres) que proyecta La Odisea tal y como Christopher Nolan la concibió: en el envolvente formato IMAX de 70 mm. Las otras dos salas están en Bruselas y Praga.

 El Pathé Odysseum de Montpellier es el cine más cercano a España que exhibe la película tal y como el director la concibió para tecnología IMAX 70 mm. Las entradas siguen agotadas durante todo el mes  

Único en Francia reza la pantalla, ligeramente curva, antes de que empiece la película. El Pathé Odysseum de Montpellier presume de ser uno de los tres cines de la Europa continental (Reino Unido tiene otros tres) que proyecta La Odisea tal y como Christopher Nolan la concibió: en el envolvente formato IMAX de 70 mm. Las otras dos salas están en Bruselas y Praga.

Como hicieran nuestros padres y abuelos al cruzar la frontera para ir a Perpiñán a comprar los discos prohibidos y ver las películas censuradas por la dictadura (de David Bowie a La naranja mecánica), mi mejor amiga y yo conducimos 345 kilómetros desde Barcelona para ver la película a lo Nolan. No tiene la épica de encontrar la portada original de Sticky Fingers que Andy Warhol diseñó para los Rolling Stones (esa cremallera que se bajaba…), en 2026 lo difícil era conseguir una entrada: en verano estaban todas agotadas, así que aprovechamos el puente de la Diada, el 11 de septiembre.

A 29,20 euros cada entrada, escogimos la última sesión de las 21 horas en versión francesa. Tiene su morbo lo de oír a Matt Damon hablando francés…Como si fuera metaficción, al salir de la autopista Google Maps nos hace girar por el Boulevard Pénélope para llegar al centro comercial Odysseum. También hay una Rue Achille y demás referencias mitológicas en este barrio algo artificial construido a finales de los 90.

En lo que antes fueran terrenos agrícolas y bosques de pinos se extiende hoy un distrito comercial de entretenimiento a escala americana: el acuario Planet Ocean, una súperbolera, un Laser Game, un Ikea, una pista de hielo, un McDonalds (ahí cenamos), un Holiday Inn (ahí dormimos), etcétera. Y el Pathé Odysseum, que abrió en 1998 como el cineplex Gaumont, se erige como la nave nodriza de un barrio que toma nombres del mito homérico pero que se inspira estéticamente en el retrofuturismo de 2001 Una odisea del espacio de Stanley Kubrick.

Vinilo exterior del cine Pathé Odysseum con una escena de 'La Odisea'.
Vinilo exterior del cine Pathé Odysseum con una escena de ‘La Odisea’.V. G.

Desde fuera, la mole de hormigón del Pathé impone. Todo el lateral se ha cubierto con un vinilo de más de 100 metros de Matt Damon luchando contra un gigante/lestrigón. El interior del cine tiene un aire retrofuturista, con su moqueta de estampado ochentero, sofás de colores y una zona de recreativos. Sorprende una heladería de Haggen-Dazz al gusto: más que palomitas, los franceses entran con helados.

¿Y dónde diablos están las palomitas? No es fácil encontrarlas (ni los baños, de paso…): al fondo hay una tienda de chucherías, neveras de bebidas y una estantería de palomitas self-service, sin la máquina que las hace al instante ni el humano que las sirve. Aquí, cada uno coge lo que quiere y paga en una pantalla/caja, como están imponiendo Decathlon o Carrefour en sus tiendas en España.

Al entrar en la Sala 18, llama la atención la disposición de las 228 butacas, en forma de anfiteatro y con mucha distancia vertical entre filas.Ya puedes tener delante a Pau Gasol que no te va a tapar la pantalla. Hay que reconocer que el público francés es bastante más silencioso y ordenado que en España: las colas se respetan escrupulosamente, nadie alza la voz y durante la proyección no se oye ni un murmullo (quizás, los de las dos españolas que tratan de ser discretas).

Hasta que empieza el tráiler de Dune 3 de Dennis Villeneuve, que se estrena en diciembre, no se nota el efecto IMAX 70mm. Primero, el sonido se siente en la espalda y reverbera en los posabrazos; después, la imagen lo engulle todo: es como estar dentro de la nave junto a Javier Bardem. La escena de batalla corta el aliento, mi amiga y yo nos cogemos del brazo con un Guau. Como dice Nolan en las entrevistas, «la pantalla desaparece, obtienes una sensación de 3D sin las gafas».

Sin entrar en la crítica de la película: lo mejor de La Odisea fue el tráiler de Dune.

 Noticias de Cultura

Recomendación