El telescopio espacial Swift de la NASA aceleró la degradación de su órbita en 2025 por un aumento inesperado de la actividad solar y, ante dicha situación, la agencia espacial estadounidense decidió irrumpir sus observaciones científicas y lanzar una nave robótica para intentar salvarlo porque existe la posibilidad de que reingrese de forma incontrolada a la Tierra.
Para evitar esta catástrofe, la compañía Katalyst Space lanzó la nave robótica LINK para elevar la altitud de Swift, con la intención de acercarse al telescopio y capturarlo de forma autónoma para subir su órbita. Sin embargo, pese a que el lanzamiento fue un éxito y la NASA logró establecer una comunicación con LINK, a finales de julio, la agencia espacial estadounidense dio a conocer en una publicación de su blog oficial que la nave LINK experimentó problemas con el control de actitud, lo que provocó que girara y que las comunicaciones de interrumpieran esporádicamente.
La NASA informa que dos de las tres ruedas de reacción de LINK no funcionan correctamente y que su sistema de propulsión de gas frío presenta cierta pérdida de funcionalidad, no obstante, los demás subsistemas principales de LINK funcionan según lo previsto y mantiene un suministro eléctrico positivo para seguir en comunicación con el equipo de Katalyst Space.
Bajo esta circunstancia, tanto la NASA como Katalyst Space han empezado a trabajar para detener la rotación de LINK utilizando los propulsores eléctricos de la nave, teniendo en cuenta que la compañía espacial planea actualizar el sistema de guiado, navegación y control de LINK para adaptarlo a su nueva configuración. Por lo tanto, gracias a este movimiento, los equipos de la NASA evaluarán los planes revisados para aproximarse a Swift y capturarla, en función de la seguridad de la aproximación y el estado de LINK.
Por ahora, desde la NASA han dado a conocer que los equipos de Katalyst Space están logrando avances en la reducción de la velocidad de giro de LINK, por lo que continuarán con este método para estabilizar la nave espacial en los próximos días porque han determinado que aún «existen posibles vías» para mejorar su rendimiento.
Desde la NASA informan que colaboran «estrechamente» con Katalyst Space para considerar enfoques innovadores y revisados, así pues, seguirán informando sobre la estabilización de LINK y los próximos pasos de la misión, ya que se prevé que LINK se acerque a Swift a finales de agosto.
Dos de las tres ruedas de reacción de LINK no funcionan correctamente y su sistema de propulsión de gas frío presenta cierta pérdida de funcionalidad.
El telescopio espacial Swift de la NASA aceleró la degradación de su órbita en 2025 por un aumento inesperado de la actividad solar y, ante dicha situación, la agencia espacial estadounidense decidió irrumpir sus observaciones científicas y lanzar una nave robótica para intentar salvarlo porque existe la posibilidad de que reingrese de forma incontrolada a la Tierra.
Para evitar esta catástrofe, la compañía Katalyst Space lanzó la nave robótica LINK para elevar la altitud de Swift, con la intención de acercarse al telescopio y capturarlo de forma autónoma para subir su órbita. Sin embargo, pese a que el lanzamiento fue un éxito y la NASA logró establecer una comunicación con LINK, a finales de julio, la agencia espacial estadounidense dio a conocer en una publicación de su blog oficial que la nave LINK experimentó problemas con el control de actitud, lo que provocó que girara y que las comunicaciones de interrumpieran esporádicamente.
La NASA informa que dos de las tres ruedas de reacción de LINK no funcionan correctamente y que su sistema de propulsión de gas frío presenta cierta pérdida de funcionalidad, no obstante, los demás subsistemas principales de LINK funcionan según lo previsto y mantiene un suministro eléctrico positivo para seguir en comunicación con el equipo de Katalyst Space.
Bajo esta circunstancia, tanto la NASA como Katalyst Space han empezado a trabajar para detener la rotación de LINK utilizando los propulsores eléctricos de la nave, teniendo en cuenta que la compañía espacial planea actualizar el sistema de guiado, navegación y control de LINK para adaptarlo a su nueva configuración. Por lo tanto, gracias a este movimiento, los equipos de la NASA evaluarán los planes revisados para aproximarse a Swift y capturarla, en función de la seguridad de la aproximación y el estado de LINK.
Por ahora, desde la NASA han dado a conocer que los equipos de Katalyst Space están logrando avances en la reducción de la velocidad de giro de LINK, por lo que continuarán con este método para estabilizar la nave espacial en los próximos días porque han determinado que aún «existen posibles vías» para mejorar su rendimiento.
Desde la NASA informan que colaboran «estrechamente» con Katalyst Space para considerar enfoques innovadores y revisados, así pues, seguirán informando sobre la estabilización de LINK y los próximos pasos de la misión, ya que se prevé que LINK se acerque a Swift a finales de agosto.
20MINUTOS.ES – Tecnología
