En la ciudad de Singilia Barba la vida desapareció allá por el siglo XII. No fue un ocaso fulminante, sino a cámara lenta, de siglos, hasta que cayó en el olvido. Y ese olvido es lo que ha preservado su legado, la mayor parte bajo tierra y solo ahora empieza a salir a la luz. Más de tres décadas después de la última intervención arqueológica, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han vuelto al yacimiento y han desenterrado una mínima parte de su teatro, un conjunto monumental de 52 metros de diámetro que era conocido desde el siglo XVI pero que nadie había excavado antes y lo que han encontrado ha superado, incluso, sus expectativas. Sobre todo por el excepcional estado de conservación del edificio, del graderío superior, que es lo que han excavado parcialmente.
La primera excavación en el conjunto monumental saca a la luz un graderío excepcionalmente conservado que promete nuevos hallazgos
En la ciudad de Singilia Barba la vida desapareció allá por el siglo XII. No fue un ocaso fulminante, sino a cámara lenta, de siglos, hasta que cayó en el olvido. Y ese olvido es lo que ha preservado su legado, la mayor parte bajo tierra y solo ahora empieza a salir a la luz. Más de tres décadas después de la última intervención arqueológica, investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han vuelto al yacimiento y han desenterrado una mínima parte de su teatro, un conjunto monumental de 52 metros de diámetro que era conocido desde el siglo XVI pero que nadie había excavado antes y lo que han encontrado ha superado, incluso, sus expectativas. Sobre todo por el excepcional estado de conservación del edificio, del graderío superior, que es lo que han excavado parcialmente.
Precisamente, según ha explicado Sergio España, uno de los codirectores del proyecto, el excelente estado en el que se encuentra la estructura, los sillares de las gradas es lo que hace del yacimiento de Singilia Barba y de su teatro algo fuera de lo común. Más que por lo que ya se ha excavado (que es muy poco), por lo que queda por exacavar, dado que si lo descubierto hasta ahora está en tan buenas condiciones, lo que queda bajo tierra, apunta, es prometedor.
Hay que tener en cuenta que lo habitual, en este tipo de estructuras, es que el graderío superior se encuentre en malas condiciones o, directamente, haya desaparecido víctima de derrumbes, expolios o la reutilización de materiales para otras construcciones. No es el caso del teatro romano de Singilia, al que las toneladas de tierra bajo los que está sepultado lo han conservado casi como una cápsula del tiempo.
Si se confirmaran las sospechas de los expertos, este teatro estaría entre los tres o cuatro mejor conservados de toda la Península Ibérica, a la altura de Medellín o Regina, ambos en Extremadura. Pero para averiguarlo habría que seguir con una excavación que solo está en su inicios, con apenas un 5% del monumento desenterrado.
Sin embargo, destaca España, con apenas ese 5% ya se ha podido constatar la presencia femenina (se han encontrado objetos como agujas de pelo), el elevado nivel de vida que llegó a alcanzarse en esta ciudad romana de la Bética, con piezas de mármol traídas de Grecia o Turquía, y las relaciones sociales de su población que iban más allá de esta urbe.
La intención del equipo que ha trabajado en esta yacimiento, situado cerca de la localidad malagueña de Antequera, es continuar desenterrando los secretos de Singilia con nuevas campañas, la siguiente el año que viene y para ello están buscando financiación. Desde 1995 nadie había vuelto a excavar en esta ciudad romana, que alcanzó su máximo esplendor en la época Flavia, cuando alcanzó el rango de municipium, con el nombre de Municipium Flavium Liberum Singiliensis y sus orígenes van más allá de la época romana, con raíces turdetanas.
No solo tenía un teatro, sino también un circo, áreas domésticas (hay restos de domus desenterrados), necrópolis y el foro, el centro de la vida política, administrativa y religiosa, que ha sido parcialmente excavado y en el que se han descubierto restos de dos templos principales y varios templetes, además de una plaza pavimentada con losas de arenisca de grandes dimensiones y la basílica.
En la parte baja, sin excavar pero documentado por prospecciones técnicas, estaba el circo, con una planta de 350 metros de longitud y de cuya actividad dam fe inscripciones dedicadas a juegos circenses, y en los alrededores varias áreas funerarias, la más destacada de las cuales es la de Las Maravillas, que ya fue excavada en los años 90 y de donde se extrajeron ajuares cerámicos, epigráficos y escultóricos.
Por qué Singilia no ha revelado aún todo su potencial es algo que Sergio España atribuye al «escaso interés institucional», algo que espera que cambie ahora gracias a los descubrimientos en el teatro.
De hecho, la idea del Proyecto Singilia es desarrollar un plan de investigación sostenido e integral. aplicando técnicas de geoarqueología, excavación y análisis de cultura material con el objetivo de recuperar para la ciencia y la sociedad la memoria de una ciudad romana que durante siglos ha estado perdida, bajo tierra.
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