El eclipse total del próximo 12 de agosto permitirá contemplar algo que normalmente permanece oculto: la corona solar, una especie de halo formado por la parte más externa de la atmósfera del Sol.
La luz de nuestra estrella es tan intensa que impide verla desde la Tierra a simple vista. Durante un eclipse total, sin embargo, la Luna cubre por completo el disco solar y deja al descubierto sus estructuras, que pueden aparecer como grandes filamentos o rayos alrededor de la silueta oscura del satélite.
Ahora, cuando todavía quedan varios días para el fenómeno, un superordenador situado en La Palma ya ha recreado el aspecto que podría tener esa corona durante el eclipse.
La simulación ha sido desarrollada por el Instituto de Astrofísica de Canarias —IAC— junto con el grupo estadounidense Predictive Science. Para realizarla han utilizado el equipo de la ciudad canaria, capaz de afrontar en poco tiempo una cantidad de cálculos que sería inabarcable para un ordenador convencional.
No se trata de una fotografía exacta del futuro, sino de una predicción científica. El sistema calcula cómo podrían distribuirse los filamentos y las grandes estructuras de la corona cuando la Luna tape el Sol el próximo 12 de agosto.
Además, la apariencia del eclipse no será exactamente igual desde todos los lugares. Por eso, el IAC ha habilitado un mapa interactivo que permite seleccionar un punto geográfico y consultar cómo debería verse la corona desde esa ubicación.
Así ha conseguido adelantarse al eclipse
Para elaborar esta recreación, los investigadores han partido de observaciones recopiladas por el satélite SDO de la NASA, la misión Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea y la red internacional de telescopios GONG, que cuenta con una de sus estaciones en el Observatorio del Teide.
Estos instrumentos estudian los campos magnéticos de la superficie solar, que son los que dan forma a la corona. El problema es que desde la Tierra no podemos observar todos los lados del Sol al mismo tiempo.
El modelo soluciona esta limitación uniendo las imágenes obtenidas durante una rotación completa de la estrella, como si construyera un mapa del Sol franja a franja. Después, el superordenador calcula cómo interactuarán el material extremadamente caliente de la corona y los campos magnéticos para estimar el aspecto final que tendrá.
Se trata de un proceso que requiere resolver ecuaciones extremadamente complejas y recrear en tres dimensiones el comportamiento de esta parte del Sol.
La simulación permitirá comprobar si los modelos utilizados por los científicos funcionan. Cuando se produzca el eclipse, los investigadores fotografiarán la corona y compararán las imágenes reales con la predicción generada previamente por el superordenador. De esta forma podrán comprobar qué cálculos han acertado, qué estructuras no se han comportado como esperaban y qué aspectos de sus modelos deben corregirse.
El Superordenador de La Palma ha recreado la corona solar que será visible durante el eclipse total del 12 de agosto de 2026.
El eclipse total del próximo 12 de agosto permitirá contemplar algo que normalmente permanece oculto: la corona solar, una especie de halo formado por la parte más externa de la atmósfera del Sol.
La luz de nuestra estrella es tan intensa que impide verla desde la Tierra a simple vista. Durante un eclipse total, sin embargo, la Luna cubre por completo el disco solar y deja al descubierto sus estructuras, que pueden aparecer como grandes filamentos o rayos alrededor de la silueta oscura del satélite.
Ahora, cuando todavía quedan varios días para el fenómeno, un superordenador situado en La Palma ya ha recreado el aspecto que podría tener esa corona durante el eclipse.
La simulación ha sido desarrollada por el Instituto de Astrofísica de Canarias —IAC— junto con el grupo estadounidense Predictive Science. Para realizarla han utilizado el equipo de la ciudad canaria, capaz de afrontar en poco tiempo una cantidad de cálculos que sería inabarcable para un ordenador convencional.
No se trata de una fotografía exacta del futuro, sino de una predicción científica. El sistema calcula cómo podrían distribuirse los filamentos y las grandes estructuras de la corona cuando la Luna tape el Sol el próximo 12 de agosto.
Además, la apariencia del eclipse no será exactamente igual desde todos los lugares. Por eso, el IAC ha habilitado un mapa interactivo que permite seleccionar un punto geográfico y consultar cómo debería verse la corona desde esa ubicación.
Para elaborar esta recreación, los investigadores han partido de observaciones recopiladas por el satélite SDO de la NASA, la misión Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea y la red internacional de telescopios GONG, que cuenta con una de sus estaciones en el Observatorio del Teide.
Estos instrumentos estudian los campos magnéticos de la superficie solar, que son los que dan forma a la corona. El problema es que desde la Tierra no podemos observar todos los lados del Sol al mismo tiempo.
El modelo soluciona esta limitación uniendo las imágenes obtenidas durante una rotación completa de la estrella, como si construyera un mapa del Sol franja a franja. Después, el superordenador calcula cómo interactuarán el material extremadamente caliente de la corona y los campos magnéticos para estimar el aspecto final que tendrá.
Se trata de un proceso que requiere resolver ecuaciones extremadamente complejas y recrear en tres dimensiones el comportamiento de esta parte del Sol.
La simulación permitirá comprobar si los modelos utilizados por los científicos funcionan. Cuando se produzca el eclipse, los investigadores fotografiarán la corona y compararán las imágenes reales con la predicción generada previamente por el superordenador. De esta forma podrán comprobar qué cálculos han acertado, qué estructuras no se han comportado como esperaban y qué aspectos de sus modelos deben corregirse.
20MINUTOS.ES – Tecnología
