Elon Musk ha estado estrechamente vinculado al desarrollo de la neurotecnología desde que Neuralink implantó el primer chip cerebral en Estados Unidos en enero de 2024. Desde entonces, más de 20 personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) han recibido este dispositivo, que les permite controlar el cursor de un ordenador con la mente y comunicarse mediante una voz sintética generada a partir de la actividad cerebral. No obstante, más allá del chip Telepathy que está diseñado para transmitir órdenes y restaurar funciones cerebrales dañadas, Neuralink quiere dar un paso más para demostrar que el implante también puede controlar una silla de ruedas monitorizada con la mente.
Acorde a la información compartida por la compañía de Musk en la red social X (antes Twitter), desde Neuralink han estado explorando cómo los participantes del ensayo clínico han podido restaurar la movilidad independiente para personas con parálisis. Pero, ¿cómo es el implante?
El chip cuenta con más de 1.000 electrodos distribuidos a lo largo de más de 100 hilos, cada uno más delgado que un cabello humano e insertado en la corteza motora por un robot quirúrgico. De esta manera, los electrodos registran la actividad de las neuronas que se activan cuando un participante tiene la intención de moverse. Después, un modelo de aprendizaje automático mapea esa actividad neuronal a un cursor de ordenador que se mueve en varias direcciones —hacia arriba, abajo, izquierda y derecha— para que el resultado sea un algoritmo de decodificación que permite a las personas controlar el cursor con sus pensamientos.
Gracias a esta tecnología, los participantes del ensayo clínico ven una transmisión de vídeo en directo desde una cámara montada en una silla de ruedas, así pues, mientras mueven el cursor con sus pensamientos, pueden avanzar, retroceder, girar e incluso ajustar las posiciones del asiento.
Por ahora, Neuralink afirma que están estudiando cómo los participantes pueden navegar en entornos del mundo real utilizando este sistema, reconociendo que aún «queda más por hacer». Sin embargo, «esto ofrece una visión de cómo se puede ayudar a restaurar la movilidad independiente para personas con parálisis».
Por otro lado, la compañía de Musk reconoce que los dispositivos son experimentales y que no han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ni por otras autoridades reguladoras.
Los electrodos registran la actividad de las neuronas que se activan cuando un participante tiene la intención de moverse.
Elon Musk ha estado estrechamente vinculado al desarrollo de la neurotecnología desde que Neuralink implantó el primer chip cerebral en Estados Unidos en enero de 2024. Desde entonces, más de 20 personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) han recibido este dispositivo, que les permite controlar el cursor de un ordenador con la mente y comunicarse mediante una voz sintética generada a partir de la actividad cerebral. No obstante, más allá del chip Telepathy que está diseñado para transmitir órdenes y restaurar funciones cerebrales dañadas, Neuralink quiere dar un paso más para demostrar que el implante también puede controlar una silla de ruedas monitorizada con la mente.
Acorde a la información compartida por la compañía de Musk en la red social X (antes Twitter), desde Neuralink han estado explorando cómo los participantes del ensayo clínico han podido restaurar la movilidad independiente para personas con parálisis. Pero, ¿cómo es el implante?
El chip cuenta con más de 1.000 electrodos distribuidos a lo largo de más de 100 hilos, cada uno más delgado que un cabello humano e insertado en la corteza motora por un robot quirúrgico. De esta manera, los electrodos registran la actividad de las neuronas que se activan cuando un participante tiene la intención de moverse. Después, un modelo de aprendizaje automático mapea esa actividad neuronal a un cursor de ordenador que se mueve en varias direcciones —hacia arriba, abajo, izquierda y derecha— para que el resultado sea un algoritmo de decodificación que permite a las personas controlar el cursor con sus pensamientos.
Gracias a esta tecnología, los participantes del ensayo clínico ven una transmisión de vídeo en directo desde una cámara montada en una silla de ruedas, así pues, mientras mueven el cursor con sus pensamientos, pueden avanzar, retroceder, girar e incluso ajustar las posiciones del asiento.
Por ahora, Neuralink afirma que están estudiando cómo los participantes pueden navegar en entornos del mundo real utilizando este sistema, reconociendo que aún «queda más por hacer». Sin embargo, «esto ofrece una visión de cómo se puede ayudar a restaurar la movilidad independiente para personas con parálisis».
Por otro lado, la compañía de Musk reconoce que los dispositivos son experimentales y que no han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ni por otras autoridades reguladoras.
20MINUTOS.ES – Tecnología
